jueves, 9 de enero de 2014

Decir maquillaje es para mí un acto de habla, porque es un ir a las manos, al espejo, a la cara, a la cartera, al bolso, y a donde sea que el maquillaje deba estar.

Decir maquillaje es decir mi propia historia, parte de ella, como hija de mi madre. Y, después, como yo misma mujer.

Decir maquillaje es recordar taaaaannnntos momentos y proyectar muchos otros. Siempre hay una imagen que ofrecer, al resto de los mortales y a una misma.

Decir maquillaje empieza en mi pasado por decir Lancome, Guerlain, Artez Westerley, leche de pepinos, agua de rosas, Dior, Indian Earth, Vichy, Orlane...
Decir maquillaje es decir presencia, autoestima, construcción, deseo.

Sí, deseo. Y camino, inmediatamente, para recorrerlo.